DEVIL BABIES

Hay un viral circulando por ahí de un bebé diabólico que asusta a todo aquel que se acerca al carrito. El vídeo forma parte de la campaña de promoción de la película “Devil Baby” en Nueva York. Esto me ha recordado una entrada que dediqué a la presencia de niños siniestros en anuncios publicitarios, criaturas de aspecto adorable como la de este anuncio de 1910, que ponen los pelos de punta.

Diamond Dyes

Parece un ritual satánico, pero la niña nos muestra las virtudes de una marca de tinte para la ropa.

CURSOS PARA MADRES VOLUNTARIOSAS

Al mirar la publicidad de décadas pasadas, hay que tener en cuenta el contexto social y político de la época. La publicidad no es sólo una herramienta de comunicación para estimular la compra y el hábito de consumo, es también un instrumento de transmisión ideológico. Los anuncios exhiben las cualidades del producto y al mismo tiempo contribuyen a construir nuestra identidad sociocultural. El contexto nos permite adoptar una actitud más comprensiva con la publicidad del ayer, aunque anuncios como este resulten un poco chocantes.

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La gráfica es de 1971 y el mensaje invita a las mamás amas de casa a retomar los estudios para que sus hijos puedan enorgullecerse de ellas. El tratamiento de este anuncio es bastante perverso. Durante décadas, la mujer ha representado un cliché doméstico que la publicidad ha explotado mostrando amas de casa peripuestas y sonrientes en la cocina. La señora de la imagen sostiene un plato con cara de desahucio y no parece muy contenta. Pero lo más llamativo es el titular: ” ¿Se avergüenzan tus hijos porque nunca terminaste los estudios?” Demoledor.

LA HABITACIÓN DEL MIEDO

El 1 de noviembre puedes practicar el “truco o trato”, disfrazarte de vampiro, ver una película de miedo, hacer una enorme tarta de calabaza o comerte unos buñuelos. Si a mí me diera por la repostería, compraría unas manitas de zombie para decorar pasteles.

Viendo la última campaña de Wieden + Kennedy para Booking.com me he acordado de American Horror Story: una serie muy recomendable para los fans del terror y apropiada para festejar Halloween. En la primera temporada, la protagonista hace un tour por casas encantadas que incluye la que ella misma se acaba de comprar. Está visto que el turismo freak tiene mercado en los EEUU, por eso Booking.com ofrece pasar la noche en uno de los 7 hoteles más embrujados de América. Uno de esos hoteles es el Crescent, una imponente edificación victoriana de finales del XIX, que fue hotel y balneario de lujo, escuela para jovencitas y hospital para enfermos de cáncer. En el Crescent habitan varios fantasmas: un albañil irlandés que participó en la construcción del hotel y que murió allí al caerse del tejado, una enfermera que empuja una camilla por los pasillos, una paciente de cáncer… Todos ellos dispuestos para aterrorizar al personal.

La campaña se compone de una serie de carteles de estilo cinematográfico y un spot para TV.

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PONERSE COMO MATÍAS LÓPEZ

Tras un periodo de obligado y placentero descanso, retomo El Vórtice con el visto bueno de V. Me cuenta mi padre, que cuando era chaval se usaba la expresión “Te vas a poner como Matías López”, en alusión a los gordos que aparecían en el envoltorio de una marca de chocolates. Como cualquier niño de la España de los 50, el chocolate era para él un manjar de dioses y, al parecer, el de Matías López era “de los buenos”. Matías López montó una fábrica de dulces y chocolates en El Escorial en 1875. Este gallego visionario utilizaba el boca a boca y otras técnicas de promoción que hoy forman parte de esa disciplina a la que llamamos Marketing. Los gordos a los que se refería mi padre, eran los personajes de un cartel que Matías encargó al caricaturista Francisco Ortego Vereda para publicitar sus productos. Este cartel es considerado el primer cartel publicitario español.

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Mi padre también recuerda a Diego Valor, un héroe nacido en el año 2000, que libraba luchas interplanetarias contra el malvado Gran Mekong. Diego Valor protagonizó un serial radiofónico emitido por la Cadena Ser en la década de los 50 y posteriormente un tebeo. Valor conservaba su poder gracias a la ingesta de chocolate Matías López, en un caso claro de Product placement.

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Leo por ahí que este año, para celebrar el 60 aniversario del personaje, se han publicado nuevas historietas de Diego Valor adaptadas al siglo XXI. Los héroes son inmortales, ¿no?